El COVID persistente sigue dejando una huella profunda en la sociedad, y su impacto en el ámbito laboral es abrumador. Un reciente proyecto de investigación andaluz ha puesto sobre la mesa datos reveladores que demuestran las enormes dificultades a las que se enfrentan los trabajadores afectados en su día a día.
La iniciativa, desarrollada por la Asociación Andaluza de Medicina y Seguridad del Trabajo (AAMST) junto a las universidades de Córdoba y Cádiz, analiza a fondo esta realidad. Durante la primera fase del estudio clínico, en la que participaron 281 personas con una edad media de 48 años, se han extraído conclusiones contundentes sobre la capacidad laboral:
- Bajas prolongadas: Un 83% de los afectados necesitó una baja laboral, superando el año de duración en promedio.
- Recaídas frecuentes: El 23% sufrió episodios que derivaron en nuevas bajas médicas.
- Retorno complicado: Solo 1 de cada 4 trabajadores pudo reincorporarse a su puesto sin ningún tipo de restricción.
- Sensación de incapacidad: Un apabullante 97% afirmó sentirse incapacitado para su labor habitual o requirió adaptaciones en su actividad.
- Incertidumbre futura: Un 30% ve poco probable poder trabajar en los próximos dos años.
Un problema con rostro de mujer y más de 200 síntomas
Los datos preliminares de la segunda fase del estudio muestran un claro impacto de género: de 513 participantes, el 80% son mujeres. Esto evidencia que los problemas derivados de la enfermedad, como la necesidad de adecuar los puestos de trabajo, recaen de manera desproporcionada sobre ellas. A esto se suma la sobrecarga de los roles de cuidado tradicionalmente asociados a la mujer y la incomprensión que genera padecer una enfermedad con síntomas “invisibles”.
Y es que el COVID persistente abarca más de 200 síntomas descritos. Entre los más frecuentes y limitantes para el desarrollo profesional destacan la astenia, la fatiga crónica y la llamada “niebla mental”, que afecta directamente a las capacidades cognitivas.
Este proyecto pionero, financiado por el Instituto Andaluz de Prevención de Riesgos Laborales, marca un hito al integrar inteligencia artificial, medicina del trabajo y epidemiología. Sus resultados no solo visibilizan el problema, sino que abren la puerta a nuevas herramientas objetivas que ayudarán a profesionales y pacientes a tomar decisiones informadas y respaldadas por la ciencia.


La Sociedad Gallega de Prevención de Riesgos Laborales aborda la macroergonomía en su próximo seminario web